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| Fotografía: Arturo Merino. |
Se trata de una imagen de candelero para vestir que tiene una altura de 165 centímetros. Dubé de Luque realiza una exquisita talla inspirada en la primera dolorosa que tuvo la Hermandad, pero de tamaño natural, más anatomizada y de mayor calidad artística. En el año 2012, la imagen fue sometida a un proceso de limpieza para su conservación, de manos de su autor.
La Dolorosa presenta la cabeza levemente ladeada hacia su derecha, con perfiles de gran dulzura y un rostro que expresa la aflicción de manera muy delicada con cinco lágrimas que brotan de sus misericordiosos ojos; con el ceño levemente fruncido, mirada baja, nariz recta y recortada —con el breve y característico puente nasal del autor—, y la boca entreabierta. Su policromía es nacarada, recordando a las dolorosas dieciochescas y guardando un clasicismo que entronca con la profunda devoción popular que Salteras le profesa a la Virgen de los Dolores desde tiempo inmemorial.
